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Debate Abierto: "Mujer, Paz y Seguridad: Mujeres y Niñas Desplazadas: Líderes y Sobrevivientes"

(Nueva York, 28 de Octubre de 2014)

Intervención de la Embajadora Maria Emma Mejia, Representante Permanente de Colombia ante Naciones Unidas

 

Señora Presidenta,

En primer lugar, le agradezco al Secretario General su informe, así como a la Subsecretaria General y a la Directora Ejecutiva de ONU Mujer, el Alto Comisionado para los Refugiados y en especial, a usted, querida Embajadora Cristina Perceval, Presidenta del Consejo de Seguridad por convocarnos a este debate abierto con motivo de la presentación del Informe del Secretario General, como usted bien lo decía, es un motivo muy importante sobre un tema tan sensible en un momento crítico del orden internacional.

Yo conozco de primera su trabajo, su profundo interés en los temas relacionados con mujer, la paz y la seguridad, no de ahora sino de hace muchos años, y el Gobierno de Colombia siempre le ha brindado una gran importancia más ahora que estamos involucrados en un proceso de paz, ojalá sin retorno, para solucionar un conflicto de más de cinco décadas donde las mujeres lamentablemente son el eje al cual les llegan todos estos hechos de violencia.

Señora Presidenta, Miembros del Consejo de Seguridad

Como bien lo mencionaba la Nota Conceptual que nos distribuyó la presidencia del Consejo de Seguridad, Colombia reconoce que la autonomía económica, cultural , política y social de las mujeres son todos elementos básicos para una vida que finalmente debe ser libre de violencia y como un elemento fundamental para la democracia, la estabilidad internacional y una paz duradera.

Y ese reconocimiento nace, en el caso nuestro, de una convicción y un compromiso establecidos ya hace 15 años con la resolución 1325, que se refleja en políticas públicas implementadas por nuestro país, y se ven el informe del Secretario General S/2014/693 del 24 de septiembre, donde se recalcan acciones y pasos concretos que ha puesto en marcha el Estado colombiano, y que creo que en aras de la brevedad, lo dejo para su lectura, pero son cinco menciones en el Informe que nos satisfacen porque muestran pasos y avances significativos que otros estados también pueden implementar, y solo me referiré tal vez a uno, que es el de la participación de las mujeres en la solución de los conflictos como plenipotenciarias.

En el caso de Colombia, contamos con dos de ellas de un grupo de cinco miembros en las conversaciones de paz que tienen lugar hoy en La Habana, Cuba. Un grupo considerable de mediadoras y special envoys, así como miembros de la sociedad civil y de las víctimas, tanto de parte del Gobierno, como ahora también de parte de los grupos insurgentes.

Para el Estado Colombiano este reconocimiento es importante, el expresado por el Secretario General en su Informe, porque esto nos obliga de todas manera a continuar dando pasos para afianzar este enfoque diferencial, porque sabemos que hoy es impensable un proceso de paz en el que no haya participación activa de las mujeres. Es claro que en materia de desplazamiento y de refugio, las mujeres constituyen uno de los grupos más vulnerables y vulnerados en el mundo.

Quisiera mencionar cuatro medidas concretas que pueden sernos útiles en este debate, en esa tarea de aprendizaje de nuestro país:

• Se emitió en el 2011 una Ley de Victimas con programas de reparación integral para el acceso masivo a ellas mismas;

• El Registro Único de Víctimas, que ha sido muy interesante como proceso, y en donde se registran y se individualizan las necesidades y hemos podido establecer, ya llegamos a un 49% de las víctimas en razón de la violencia de mi país lamentablemente son mujeres;

• La Política de Equidad de Género, que se expidió en el año 2013, garantizando una vida libre de violencia, y constituyéndose en el referente que nos permita un diseño y puesta en marcha de acciones sostenibles en una década, un plazo de más largo tiempo.

• Y por último, la expedición de la Ley contra la Violencia Sexual, que establece un tratamiento diferencial, en el que la carga de la prueba no recae, en esta ocasión sobre las víctimas. Todas son medidas que buscan tener un impacto sobre el total de la sociedad colombiana en un camino que nos permita construir una paz consensuada, sostenible y duradera.

Finalmente Señora Presidente,

A pesar de todo, en Colombia somos conscientes de que hay un largo camino todavía por recorrer y por ello seguimos trabajando en los principales desafíos que el Gobierno enfrenta.

Reintegrar a la sociedad con plenos derechos para sus víctimas del conflicto interno, especialmente para sus mujeres, es una prioridad y va a ser un logro difícil de obtener pero a ello presidenta nos vamos a aplica, vamos a continuar desarrollando políticas para promover participación en el post-conflicto, así como en escenarios en el que nuestro compromiso continúe traduciéndose en la promoción de una sociedad en paz, donde las mujeres y las niñas sobre todo, cuenten con plenos derechos y plenas garantías.

Quiero expresar la disposición de mi país a compartir sus experiencias y a brindar cooperación a otras partes del mundo, si ello fuera solicitado.

Muchas gracias.

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