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Debate abierto del Consejo de Seguridad sobre Prevención de Conflictos

(Nueva York, 21 de agosto de 2014)

Intervención de la Embajadora María Emma Mejía, Representante Permanente de Colombia

 

Thank you very much Mr. President,

Gracias por convocar este debate abierto sobre un tema tan importante para la comunidad internacional, y gracias también por la Resolución adoptada por ustedes en el Consejo de Seguridad en forma unánime que le dará dientes de manera significativa a la prevención de conflictos, un asunto de verdad muy importante y de mucha relevancia para un país que como Colombia conoce los estragos que causa el conflicto, desde hace más de cinco décadas. Es muy valioso para mí también las palabras expresadas por la señora Pillay, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y sus referencias a los esfuerzos compartidos para establecer un clima de diálogo respetuoso. De verdad lo sabemos agradecer mucho.

Sabemos que desafortunadamente, cuando no se toman las medidas necesarias de manera oportuna para prevenir las crisis que se desatan, éstas se prolongan indefinidamente, aumentando así esa inestabilidad institucional y las vulnerabilidades económicas y sociales en muchos de nuestros Estados.

Incluso, con el tiempo estos escenarios de conflicto se acentúan y se vuelven cada vez más complejos haciendo muy difícil dar una respuesta adecuada. Es claro a veces que la prolongación lleva a la degradación de la guerra, al punto que se pierden los fundamentos iniciales de su causa y de su origen, olvidando que, incluso en tiempos de guerra, existen reglas establecidas por el Derecho Internacional Humanitario que obligan a la protección de la población civil, principio que desafortunadamente estamos olvidando cada vez más.

Señor Presidente,

Como Usted y nuestros colegas conocen, desde hace algunas décadas, en Colombia se han venido haciendo múltiples esfuerzos, y ya casi llevamos cinco intentos, por establecer diálogos que permitan un acercamiento con los actores armados al margen de la ley con el fin de lograr, de manera constructiva, solucionar el conflicto en curso.

Ahora, por primera vez, más que nunca, vemos en forma realista la posibilidad cercana de alcanzar una paz negociada, siguiendo el proceso novedoso, con metodologías propias y teniendo en cuenta medidas de prevención de recurrencia de las acciones violentas para el post-conflicto, pues sabemos que la naturaleza de estos conflictos contemporáneos es cada vez más compleja, y la posibilidad de recurrencia es muy alta, si no se toman oportunamente medidas preventivas, que permitan generar mayor equidad, mayor igualdad de oportunidades, como aquí varios miembros han reiterado. Aprovecho esta ocasión para agradecer a la comunidad internacional por su apoyo y su contribución a la paz tan anhelada por los colombianos.

Porque mi país desde ya se prepara para crear las condiciones necesarias para este post-conflicto. Por esta razón, se muestra como una etapa trascendental para procurar la estabilidad que irá acompañada del desarrollo económico, del desarrollo social, que permita prolongar una sociedad inclusiva, así como la promoción y la defensa de los Derechos Humanos, para que la paz sea de verdad duradera, ojalá así lo queremos todos en el largo plazo.

Presidente, reitero nuestro respaldo al Consejo de Seguridad para que se promueva el uso de los mecanismos y medios establecidos en el Capítulo VI de la Carta, y fomentar así una cultura de prevención. Porque las Naciones Unidas tienen el deber de facilitarlos, los Estados tenemos el deber de emplearlos, y las sociedades de apropiarlos.

Así mismo Presidente, quiero resaltar mucho su nota conceptual para este debate, y que en ella se haya incorporado el tema de las mujeres como agentes fundamentales para la prevención de conflictos. No hay que olvidar que son ellas, que son sus familias, que son sus hijos, que son sus sociedades, las más afectadas. De allí, la gran importancia que reviste su activa participación en todos los procesos de toma de decisiones frente a la paz y el sostenimiento que ellas tienen en el post-conflicto. Por ejemplo, en Colombia las redes de mujeres han sido vasos comunicantes para proteger acuerdos para limitar el retorno a escenarios de violencia, y por eso avalo plenamente que sean incluidas en los procesos de tomas de decisiones para que participen activamente por la paz.

Finalmente, Presidente, como Usted lo mencionara al igual que otros Representantes Permanentes, los organismos regionales pueden jugar un papel por su experiencia acumulada, que incluyen prácticas muy creativas y en numerosas ocasiones han mostrado ser efectivas tanto en la prevención como en la solución de los conflictos. América Latina es un ejemplo de ello, por ser una región con una tradición y una vocación pacifista, a través del establecimiento de organismos regionales como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), ha adquirido una experiencia muy valiosa que podemos compartir en esta materia, contribuyendo a través de diversas iniciativas a la solución pacífica de conflictos.

Presidente puede Usted y el Consejo de Seguridad contar con nuestro decidido apoyo.

Muchas gracias.

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